Descripción imagen: Hay una persona con aire triste abstraída en sus pensamientos: tiene la piel blanca y los ojos rasgados; está sentada con las rodillas pegadas a su cuerpo, con la mano izquierda sobre las rodillas y con la derecha sujetándose la cabeza. Lleva una chaqueta vaquera. Tiene un flequillo recto que acaba en las cejas, pero después se ha dejado el pelo largo, que cae por su hombro y se pierde entre su cuerpo y las rodillas. Detrás hay lo que parece ser una pared verde. A la derecha de la imagen, justo al lado de la persona, hay una ventana blanca por la que entra un haz de luz; a través de ella se puede ver, aunque borroso, el verde de la naturaleza.
Home / Género / Tipos de disforia en cuestiones de género

Tipos de disforia en cuestiones de género

“No estoy atrapade en mi cuerpo. Estoy atrapade en la percepción que las otras personas tienen de mi cuerpo”

Ollie Renee Schminkey – “Boobs”

La disforia referida a cuestiones de género es una de las mayores muestras de violencia que puede experimentar una persona transgénero.

El término “disforia” viene en contraposición al término “euforia”, y sirve para designar una emoción de inquietud, ansiedad, rechazo, incomodidad, angustia, malestar o inconformidad que puede ir acompañada de un estado depresivo. La disforia, como las personas, es múltiple y diversa, y puede desde ser un simple malestar poco agradable hasta un sufrimiento que lleve al suicidio de la persona afectada. En este artículo haré referencia específicamente a la disforia referida a cuestiones de género.

Hay que tener en cuenta que la disforia es un tema realmente serio, y me aterra pensar en que esta palabra se difunda con soltura y comience a usarse de manera vacía, como si fuera simplemente un deseo o emoción negativa sin gran importancia, de forma que agradecería que toda persona que lea estas palabras sea consciente de lo seria que es.

Además, convendría aclarar que esta manera de clasificación, así como la concepción que aquí explicaré sobre la disforia, no es un tratado médico creado desde la cisciencia (ciencia cisnormativa) sino una exposición basada en la experiencia de personas transgénero y el estudio de la disforia referida al género planteada desde una perspectiva meticulosamente revisada, intentando que la influencia cisnormativa interfiera lo más mínimamente posible.

Existen cinco tipos de disforia referida al género: disforia de cuerpo, disforia social, disforia mental, disforia de identidad y disforia espiritual-religiosa. Hay que tener en cuenta que todos los tipos de disforia se producen en la mente, aunque las circunstancias externas varían. Además, las formas de experimentar disforia son múltiples y diversas, variando enormemente de individuo a individuo, siendo todas experiencias igual de válidas.

 

– Disforia de cuerpo –

Se entiende por “disforia de cuerpo” a  la emoción negativa de tipo disfórico con alguna parte de nuestro cuerpo.

No hablo de rechazo por complejos como “mi nariz es muy grande” o “estoy muy gorda”, que por supuesto también pueden ser altamente nocivos.

Hablo de la idea de sentir rechazo por los genitales, esperando que otro estuviera en su lugar. Hablo de sentir la necesidad de hormonarse para redistribuir la grasa corporal con el objetivo de estar acorde con la figura socialmente asignada a otro género, por ejemplo. Hablo de operarse para quitarte los pechos. Hablo de hacerte una cirugía para ocultar la nuez.

Decir que hay personas transgénero con disforia de cuerpo es lo mismo que decir que hay personas transgénero que desean tener una apariencia más acorde con la internalizada idea socialmente establecida del cuerpo que deben tener las personas de terminado género, con el fin de no contemplar su cuerpo como una cárcel creada por el cissexismo de nuestra patriarcal sociedad. Esto puede complicarse más en temas de personas no binarias que no desean parecerse a otro género binario a su vez que presentan disforia, pero es un tema demasiado complejo como para abarcarlo completamente en este artículo.

Estas experiencias son tan variadas, de nuevo, como individuos transgénero hay en el mundo, existiendo personas trans que únicamente desean hormonarse, otras que desean hormonarse y operarse, etc. Por supuesto, hay personas transgénero que no presentan disforia de cuerpo, lo cual no les convierte en menos trans.

Podéis encontrar 5 maneras de apoyar a una persona trans experimentando disforia de cuerpo haciendo click aquí.

 

– Disforia social –

Entendemos por “disforia social” a la emoción negativa de tipo disfórico en el trato social.

No hablo de angustia por no tratarte con cariño, o de la incomodidad ante un trato demasiado formal; no me refiero a ese tipo de emoción negativa social. Hablo de la idea de inquietarte por el hecho de que te llamen con algún pronombre (“ella” o “él”, por ejemplo) equivocado.

Hablo de llorar cuando te llaman “él”, porque eres “elle”, no “él”. Hablo de frustrarte porque por teléfono te llamen “señorita” por tener una voz socialmente asignada a las mujeres. Hablo de querer quitarse la vida por no aguantar, jamás, la idea de que te digan por la calle “Ey, señor” en vez de “Ey, señore”. Hablo de enfadarte porque te llamen “chica”, en vez de “chique”. Hablo de personas que miran con asco sus documentos de identidad, pues ponen un género erróneo que les recuerda, una y otra vez, la cisnormatividad que se cierne sobre nosotres, aplastando con violencia.

Hablo de personas que se visten con vestidos y tacones para que la sociedad no les confunda con hombres dado su aspecto socialmente masculino, pues no sienten disforia de cuerpo sino disforia social, un rechazo a que se les trate de otro género que no es el suyo realmente… No sería la primera vez que una persona transfemenina se viste con vestidos, sin apetecerle, con tal de transmitir la feminidad que la sociedad le ha negado a su cuerpo.

Este tipo de disforia es realmente más compleja de lo que ha simple vista pueda parecer, y es que en el trato social nuestras actitudes estén fuertemente divididas de manera binaria. Existe una infinidad de gestos, de códigos y de situaciones que están segregadas, partidas por la mitad entre feminidad y masculinidad.

Un ejemplo de ello es el contacto físico; creciendo (en España) me di cuenta que las mujeres tienden a darse dos besos mientras que los hombres son más dados a darse la mano. Entre mujeres hay dos besos, entre hombres hay un apretón de manos, y entre una mujer y un hombre también se dan dos besos. ¿Qué significaría que un hombre se despida de un grupo de mujeres cis con dos besos y acto seguido se despida de una mujer trans con un apretón de manos? ¿La vería como un hombre subconscientemente y por eso reaccionaría así, posiblemente sin darse cuenta, dándole un trato diferente?

Este tipo de comportamiento construido es uno de los múltiples entramados en los que nuestra cultura patriarcal se manifiesta, y las personas con disforia social somos realmente conscientes de este tipo de detalles que existen alrededor de nosotres, pues cada situación, cada encuentro, cada momento de interacción social… Prácticamente todo se convierte en un potencial activador de nuestra disforia social.

 

-Disforia mental –

La disforia mental es una de las más complicadas de explicar. Se entiende como un sentimiento negativo de tipo disfórico por la falta de alineación entre los pensamientos y/o emociones que se tienen y los que deberías tener para encajar con el modelo de género que te corresponde. Por supuesto, dicha correspondencia es una construcción social impuesta que viene incluida en el Pack del Cissexismo.

Si sientes que tus pensamientos o emociones no se corresponden con la idea que la sociedad te ha inculcado que debe tener tu género, y te sientes mal por ello, entonces posiblemente tengas disforia mental. Hay que tener en cuenta que este es un tema muy serio y no ha de usarse a la ligera.

Una chica trans puede sentir disforia mental al jugar a videojuegos y llevar ropa ancha, sintiendo una fuerte disconformidad entre su forma de ser con lo que supuestamente debería ser una mujer según los estándares cisnormativos de la sociedad. Un chico trans al que le guste la purpurina y el rosa puede pasar por un fuerte proceso de disforia mental hasta conseguir, si lo consigue, aceptar su masculinidad como diferente a la normativa, mas no por ello menos válida o real.

 

– Disforia de identidad –

La disforia de identidad consiste en una emoción negativa de tipo disfórico en cuanto a la propia percepción de la identidad, considerándola no válida, no importante, un engaño, una enfermedad, etc.

Podría decirse que la sociedad cissexista nos inculca tan fuertemente que somos de un género determinado por haber nacido con unos genitales concretos, que llegamos a dudar de que realmente nuestro género sea verdadero, desestimándolo y pensando que tenemos una enfermedad mental, que únicamente es una etapa, etc. Por supuesto, no hay que culpar a las personas trans que presentan disforia de identidad, pues no hay que olvidar que son víctimas del cissexismo.

Principalmente (aunque no de manera exclusiva) suele darse entre personas de géneros no binarios, pues no tenemos casi referentes y la forma en que nos cuestionamos nuestra identidad puede llegar a ser bastante exasperante. Por supuesto, muchas personas binarias también presentan este tipo de disforia.

Así pues, este tipo de pensamiento que niega tu identidad a favor de la opinión de la sociedad cissexista, es decir, este cissexismo interiorizado, es otra forma de disforia.

 

– Disforia espiritual-religiosa –

La disforia espiritual o religiosa consiste en la emoción negativa de tipo disfórico ante la no concordancia entre la cisnorma que se cree exigir en la creencia y la no-normatividad existente.

Muchas personas trans tienen creencias de tipo religiosas, ya sea el cristianismo, el islam, el budismo, etc. Sin embargo, muches religioses leen e interpretan las religiones desde un prisma cisheteropatriarcal, condenan todo lo que se salga de la cisnorma, de forma que sienten un tremendo malestar por la normatividad que se les exige y por la no-normatividad que presentan realmente. Una mujer trans católica que siente que está pecando por el hecho de ser trans es un buen ejemplo de disforia espiritual.

Muchas personas transgénero han aprendido a conciliar su realidad trans con sus creencias religiosas, proyectándolas desde un prisma nuevo y renovador, libre de transfobia.

Sobre JK3

JK3 es una persona transgénero no binaria amante del arte que reside en Madrid, España. Elle es une activista transfeminista y neurodivergente que combate el cisheteropatriarcado, la neuronormatividad y el capacitismo en su día a día. Es le fundadore de Feminismo Actual, así como escritore recurrente. También trabaja en proyectos contra el bullying en sus ratos libres. Si te interesa, puedes seguirle en Twitter @OfficialJK3

¡No te pierdas esto!

¿Qué es un Trigger Warning?

El uso del Trigger Warning es indispensable para la correcta lucha contra la opresión neuronormativa y capacitista. Si todavía no estás familiarizade con esta herramienta, esta entrada puede serte de gran ayuda.