Descripción imagen: Hay una pareja amorosa de dos hombres, uno blanco con una camiseta grisácea y un hombre negro con un polo rojo y blanco. Están en una cocina de aspecto rústico y a la vez moderno. El hombre blanco le pasa un brazo por el hombro al otro, que se encuentra sentado y por lo tanto por debajo del primero. Ambos sonríen a la cámara con naturalidad. Fuente
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7 muestras de privilegio monoamoroso

El sistema en el que vivimos es un sistema monoamoroso. Esto quiere decir que el hecho de ser monoamoroses ya nos posiciona en una situación privilegiada respecto a las personas poliamorosas. Amor Libre Spain define así estos concepto:

Monoamor: se consideraría aquella situación en la cual una persona solamente se enamora de una persona al mismo tiempo.

Poliamor: se consideraría aquella situación en la cual una persona se enamora de más de una persona al mismo tiempo.

Por supuesto, los privilegios y opresiones son múltiples y diversos, y podemos ser poliamoroses y estar en situaciones menos privilegiadas que muchas personas monoamorosas debido al fenómeno de la interseccionalidad. Mi realidad de género, al no ser ni una mujer ni un hombre, es representada en los medios con muy baja frecuencia, por ejemplo, pero sí que es ampliamente representada mi realidad en cuestiones de raza; una persona de color que también sea de género no binario como yo tiene que lidiar con la invisibilización de su realidad de género a la vez que con la invisibilización racista; a su vez, si esta persona es monoamorosa tendrá privilegios frente a una persona no binaria de color poliamorosa.

Una persona homosexual homorromántica puede encontrar que sus sentimientos amorosos son cuestionados, mas no son puestos en duda por ser monoamorosos sino por sentirlos por otra persona de su mismo género. Es decir; una persona homosexual homorromántica monoamorosa tiene el privilegio de que sus sentimientos no son cuestionados por ser monoamorosa, mas sí que pueden ser cuestionados por el hecho de ser homosexual homorromántica; una persona homosexual homorromántica poliamorosa está doblemente oprimida.

En este artículo hablaré sobre la opresión en base a la realidad de privilegios monoamorosos, de forma que cuando enuncie privilegios tipo “tus sentimientos amorosos no son cuestionados”, estaré haciendo referencia a que no son cuestionados por el hecho de ser monoamorose en concreto.

 

1. Tus sentimientos amorosos no son cuestionados.

Si eres monoamorose y tienes a una única persona por pareja estable, es fácil y cotidiano que la gente interprete que os amáis. No tienes que insistir en que lo vuestro es amor, y tampoco tienes que mostrar pruebas de que verdaderamente amas a tu pareja ante personas externas. Tú eres un individuo que ha encontrado a otro individuo, el afecto es mutuo y nadie lo discute salvo excepciones concretas. Si te enamoras de una persona y lo dices abiertamente, puedes fácilmente no encontrar oposición que refute que verdaderamente sientes amor. Sin embargo, esto forma parte del privilegio monoamoroso, y es que la sociedad está esculpida sobre un molde ajustado a al número de personas que amas (o debes amar) al mismo tiempo: 1.

Si eres poliamorose y confiesas que tienes varias parejas, no es de extrañar que haya quien piense que eso no es amor. Habrá gente que te dirá que estás confuse, que es normal estar indecise, y que al final te decantarás por una persona en cuestión. Sin embargo, si eres poliamorose realmente puedes amar a varias personas, y continuamente tendrás que hacer entender que no es confusión, indecisión o vicio lo que sientes sino AMOR. Continuamente. Una y otra vez. Y cuanto mayor sea el número de enamoramientos al mismo tiempo, mayor será el esfuerzo que tendrás que hacer para convencer al resto de tus verdaderos sentimientos.

 

2. Tienes un sistema legal que se adapta al número de personas que amas.

Puedes casarte con una única persona, mas no con varias. Este es un simple ejemplo claro y directo que muestra cómo el plano legal y las instituciones están construidas sobre bases monoamorosas, eliminando a las personas poliamorosas de gran cantidad de servicios y ventajas legales.

Otro ejemplo; si eres monoamorose y tienes hijos con una única persona, ambes podéis registrarlo como vuestro, teniendo les dos progenitores los mismo derechos legales (aunque con parejas del mismo género pueda haber problemas en muchos países).

Sin embargo, si 3 o más personas tenéis hijes, no podréis tener los mismos derechos legales en la gran mayoría de los países del mundo, por no decir que tal vez puede que no exista ninguno que proteja de tal manera a las familias con 3 o más progenitores. En algunos países hay regulaciones de este tipo, mas suelen ser jerarquizadas y no todes les miembros son iguales ante la ley respecto a sus hijes.

Y la lista de desigualdades legales podría seguir, y seguir y seguir…

 

3. Tu realidad monoamorosa es ampliamente representada, no teniendo que luchar por encontrarla.

La representación es realmente importante.

Si vemos una comedia romántica, o un drama ambientado en la segunda guerra mundial, lo cotidiano será encontrarnos con romances entre personas cisgénero blancas de distinto género. En ocasiones nos encontramos con triángulos amorosos que podrían considerarse como una muestra de la posibilidad de una relación poliamorosa, sin embargo, este tipo de afecto es rechazado y acaba con una resolución monógama, blanca y heterosexual, como de costumbre.

Así pues, no únicamente no existe casi representación poliamorosa en los medios sino que incluso los pocos atisbos de la misma son considerados como problemáticos, obstáculos que le protagonista tiene que superar para poder encajar y ser feliz en el modelo heterosexual cisgénero blanco monoamoroso.

 

4. No tienes que enfrentarte a situaciones violentas por el número de personas que amas.

Aunque parezca mentira, existe violencia hacia las personas poliamorosas.

Puede que no te vayan a pegar por la calle por ir con varias parejas tuyas de la mano, pero seguramente te miren raro y más de una persona incluso te agreda verbalmente. Además, esta violencia es ampliamente incrementada si dejamos de encajar en el modelo de hombre, cisgénero, blanco, heterosexual, neurotípico, sin discapacidad alguna, etc.

 

5. No tienes que salir del armario como poliamorose.

Monoamorose hasta que se demuestre lo contrario” – esto dicta nuestra sociedad actual.

Eres lo que la sociedad se espera que seas, al menos en cuanto al número de personas que puedes amar se refiere.

En el caso de las personas poliamorosas, cuando les conocen extrañes dan por hecho que son monoamorosas, metiéndolas en el armario a la fuerza cada vez que conozcan nuevas personas. ¿Trabajo? Todo el mundo da por hecho que eres monoamorose. ¿Familia? Igual. Continuamente. Es un armario que te persigue constantemente, intentando meterte dentro por la fuerza.

Imagina que te invitan a una boda, y puedes llevar a tu pareja. Si eres monoamorose (y heterosexual) lo tienes fácil; llevas a tu pareja y ya está. Ahora bien, si eres poliamorose, la cosa se complica, pues podría ser violento para mucha gente el verte con varias personas a tu alrededor como tus “parejas”, o “amantes”, etc. Si decides ir sin compañía, y preguntan por tus temas amorosos, tendrás que mentir o ingeniártelas para no sacar delante de mucha gente que eres poliamorose; si lo haces, muches te preguntarán al respecto, te atacarán con comentarios tipo “eso no es amor”, etc.

 

6. Las estructuras usuales de las relaciones están construidas en base al número de personas que amas.

Muchas personas poliamorosas se ven atascadas cuando se encuentran con el amor libre.

Intentar reconstruir una realidad afectiva, con o sin etiquetas, y redefinirla enteramente en base a tu poliamor es un trabajo complicado que las personas monoamorosas no deben hacer, pues ya viven en una sociedad con estructuras y etiquetas dispuestas por y para ellas mismas (generalizando, claro está).

Muchas personas poliamorosas tienen que reconstruirse; habrá quien jerarquice sus  relaciones, quien no etiquete, quien cree nuevas etiquetas para definirse desde otra perspectiva completamente distinta respecto a la forma de amar y relacionarse con el mundo, etc. Esto puede requerir de un esfuerzo inmenso. Además, luego has de adaptar tus relaciones al sistema, teniendo que ir a bodas, banquetes, cenas familiares donde preguntarán por tus temas amorosos, y demás situaciones donde podrías sentirte comprometide y agobiade por las preguntas y el cuestionamiento de tu poliamor.

 

7. No tienes que explicar o aclarar tu situación monoamorosa.

¿Y qué es el poliamor?”, “¿Tu pareja tiene otras parejas?”, “¿Cómo funciona vuestra relación?”, “¿Cómo te sientes amando a varias personas a la vez?

¿Hace falta que siga enumerando la cantidad de preguntas de las que te libras al no ser poliamorose? El poliamor es algo completamente desconocido para la gran mayoría de la población, y la curiosidad es una cualidad que, para bien o para mal, poseemos la gran mayoría.

 

Sobre JK3

JK3 es una persona transgénero no binaria amante del arte que reside en Madrid, España. Elle es une activista transfeminista y neurodivergente que combate el cisheteropatriarcado, la neuronormatividad y el capacitismo en su día a día. Es le fundadore de Feminismo Actual, así como escritore recurrente. También trabaja en proyectos contra el bullying en sus ratos libres. Si te interesa, puedes seguirle en Twitter @OfficialJK3