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13 consejos para ayudar a su hije con TOC

El tener TOC es algo que puede afectarnos en todos los aspectos de nuestra vida diaria. Tengo TOC, y hablo por experiencia propia.

Aclaro que esto está dirigido tanto a personas que tienen hijes con TOC como a personas que tienen a su cuidado niñes con TOC. Además, hago referencia en numerosas ocasiones a la palabra “niñes”, pues es a elles a quienes me refiero principalmente. Si su hije es adolescente puede que algunos puntos de esta lista tengan que variar en función de su edad.

Uso un lenguaje coloquial y fácil de entender con el propósito de hacer llegar mejor el mensaje, mas no por ello la calidad del mismo tiene que verse degradada. Cuando hablo de “rituales” o “manías”, uso estas palabras en un sentido diferente al estándar, pues los aplico a “compulsiones” y “obsesiones” típicas del TOC.

Y bueno, ahí van los 13 consejos para poder ayudar a su hije con TOC:

 

1. Déjale algo de espacio.

Las obsesiones y rituales pueden llegar a ser muy complejos. Hay ocasiones en las que no tenemos un espacio cómodo donde poder desenvolvernos sin juicios externos que nos intenten limitar.

Nuestros rituales y obsesiones pueden impedirnos continuar hasta que no los realicemos, pero a su vez puede resultarnos tremendamente incómodo, agobiante o incluso paralizante el que no dispongamos de un espacio donde poder llevarlos acabo sin la presencia de sujetos externos que nos juzguen y tachen de “estar mal de la cabeza” y ser unes “exagerades”.

Por supuesto, no estoy señalando que debáis dejarle todo el espacio del mundo, pero sí que conviene tener en cuenta que los juicios externos que caen sobre nosotres al invadir nuestro espacio nos limitan enormemente.

 

2. No le metas prisa.

El TOC pueden llegar a ser muy estresante y frustrante.

El estrés puede agravar nuestrosTOC, volviéndolo más intenso y poderoso. Por ello, una de las bases es no estresarnos metiéndonos prisa, pues esto puede llegar a conseguir el efecto contrario.

Además, en algunas ocasiones rebajo mi ritmo pues, aunque pueda realizar mis rituales más rápidamente, necesito respirar.

Si tu hije llega tarde a clase y está lavándose las manos, no le metas prisa, pues seguramente esto le estrese y acaba empeorándolo todo. Tu hije ya te ha oído, ya sabe que tenéis prisa, mas no puede ir más rápido, y aunque pudiera, necesita tomarse un respiro, no es una máquina perfecta capaz de rendir al máximo siempre. Es como si te meten en un mundo donde todo funcionara a un ritmo completamente diferente al que tu mente está acostumbrada, teniendo que levantarte y salir de casa en menos 1 minuto; 1 segundo para levantarte, 10 segundos para ducharte, 10 segundos para vestirte… ¿Verdad que sería agotador? Pues algo así es lo que nosotres podemos sentir.

Hay ocasiones donde tengo prisa pero, sin embargo, tengo que realizar una determinada acción de manera obsesiva. Si no lo hago, pronto vendrá la ansiedad a atacarme; necesito que en esos momentos acepten que no puedo dar más de mí en ese aspecto, y que debo realizar mi obsesión en un espacio y tiempo determinado si es requerido.

Necesitamos nuestro espacio temporal y espacial. Sabemos que eso no siempre puede cumplirse, y que hay factores externos a tener en cuenta, pero por favor, si podéis cedernos algo de tiempo y espacio, os lo agradeceríamos mucho.

 

3. No nos juzgues por nuestros rituales.

Generalmente suele incomodarnos que alguien esté presente y pendiente de nuestras manías y rituales, pues su juicio suele caer sobre nosotres, haciéndonos sentir incómodes e insegures.

Puedes claramente estar a nuestro lado hablándonos de cosas cotidianas, tratando nuestros rituales como si fuera la cosa más corriente y típica del mundo, como si simplemente me estuviera sirviendo un vaso de zumo, o estuviera haciendo cualquier otra cosa que no sean mis rituales; tratar nuestros rituales con normalidad consiste en ignorar su rareza, aceptándolos completamente sin emitir juicio alguno, como si estuviera haciendo cualquier otra actividad.

Por supuesto, normalizar y no emitir juicio desagradable alguno no significa que no puedas hablarnos directamente sobre este tema con franqueza si la situación lo requiere, pues de lo contrario podría ser terriblemente perjudicial para nuestra salud mental.

 

4. Pregúntale, aceptando sus respuestas.

Podéis preguntarnos sobre nuestro TOC, mas muchas veces eso mismo puede incomodarnos, así que lo mejor es no insistir. Si estamos preparades para responder, lo haremos sin dudarlo. Es importante dejar que nos abramos sintiéndonos cómodes, pues la incomodidad puede derivar en ansiedad, y provocar ansiedad es contraproducente en la lucha con el TOC.

 

5. Evita lo que pueda causarle ansiedad.

No le espies o invadas su intimidad para intentar ver qué le puede causar ansiedad. Lo mejor es preguntarle directamente, teniendo en cuenta el punto número 4.

Una vez sepas qué puede causarle ansiedad, intenta evitárselo para ahorrar malos tragos futuros.

No hay que olvidar que el TOC forman parte de los llamados “trastornos de ansiedad”.

 

6. No intentes buscarle lógica. Simplemente acepta.

Si bien es cierto que podemos ser conscientes de tener pensamientos absurdos o poco razonables, no intentes entendernos, pues muchas veces no nos entendemos ni nosotres.

Cuando paso cerca de algo que tengo catalogado como “sucio”, no es raro que “sienta” haberlo tocado, y a la vez no. Es complicado de explicar; si voy con alguien de confianza suelo preguntarle al respecto. Me gusta que me respondan con sinceridad, pues si el supuesto archivado como “sucio” estaba realmente lejos y no hay manera posible de que lo haya tocado, me agrada que me hagan saber lo equivocade que estaba.

Por ejemplo:

– No, no puedes haberlo tocado con tus manos, pues está a dos metros de distancia. Es imposible, no te preocupes – dice una persona de confianza.

Esto relaja enormemente y nos ayuda a seguir adelante.

En lugar de intentar atacarnos o entendernos, dinos la verdad si te preguntamos, contestando a nuestras preguntas sin emitir juicios de valor.

 

7. Valida su experiencia.

Diciendo “simplemente tienes que dejar de hacerlo” o “está en tu cabeza, no es real”, no ayuda. Si fuera tan fácil dejar de hacerlo, ya lo habría hecho. Que esté en mi cabeza no quiere decir que no sea real.

La ansiedad y todo lo que vivo día a día EXISTE, e invalidar nuestra experiencia nos hace sentirnos incomprendides. Muches niñes con TOC tienden a tener problemas de autoestima. El TOC pueden llegar a ser muy frustrante, y si invalidas nuestra experiencia podemos caer en una decepción y baja autoestima que agravará nuestro TOC.

 

8. Bajo ningún concepto le culpes de su TOC.

Si tiene que ordenar los cubiertos de una determinada manera, tiene que hacerlo y punto; culparle de tener un trastorno de ansiedad es absurdo, y lo único que conseguirá es minar la autoestima de su hije.

Si continuamente se lava las manos, no le culpes si gasta mucha agua, o si usa demasiado jabón, etc. En su lugar, conviene advertirles de que el agua y el jabón cuestan dinero y que deberían intentar gastar menos (en el caso de que sean muy pequeñes) y hacerles saber que estás a su lado.

 

9. Ayúdale en sus rituales si es necesario.

Si tu hije tiene que ordenar los libros en su mochila antes de ir a clase, no le metas prisa y ayúdale.

Es cierto que colaborar e incluso imitar los rituales puede llegar a ser contraproducente, mas en ocasiones puede sernos un alivio.

Yo misme siento algo de consuelo cuando me dicen que algo no está sucio, al contrario de como yo pensaba; sin embargo, hay elementos que yo he detectado como sucios y sus palabras no me bastan, siendo necesario o que realmente no toquen esos elementos o que se laven las manos después o que me ayuden a limpiarlos; hay que buscar un punto intermedio, y a medida que su hije vaya superando su TOC, el punto medio estará más cercano a su posición que donde estaba el punto medio en un inicio… ¿Se me entiende, no? Es decir; ir tirando, pero con calma y cariño, cediendo en ocasiones y dándole respiros necesarios para que pueda continuar.

 

10. No hables como si fuera un problema delante de tu hije.

Hablar delante de otras personas sobre tu hije como si éste estuviera enferme es muy arriesgado, pues les niñes con TOC tienden a tener baja autoestima y a frustrarse por ello.

 

11. Infórmate sobre el TOC.

Informarse por cuenta propia sobre el TOC suele ser un buen paso, al igual que conviene prestar atención a las personas con TOC, pues tenemos voz propia y sabemos cómo nos sentimos y qué suele ser lo mejor para nosotres.

AVISO IMPORTANTE: Hay gente, incluides “profesionales”, que tratan las realidades de personas neurodivergentes como simples caprichos o realidades menos reales por estar dentro de nuestras cabezas. Le aconsejo que, por el bien de su hije, no haga caso a estas personas y se aleje lo más que pueda de sus opiniones desinformadas, capacitistas y neuronormativas, pues causarán más mal que bien.

Después puede ser bastante recomendable que le informes a elle también al respecto.

 

12. Pide ayuda profesional.

Superar o convivir con una persona con TOC puede llegar a ser complicado sin ayuda profesional. Una persona experta en ese campo sería de gran ayuda, la cual podrá guiaros y proponer diversos métodos y ayudas para que el rendimiento y desenvoltura de su hije sean óptimas.

 

13. No le compares con otres niñes con TOC.

No todas las personas somos iguales, y el TOC son un espectro inmenso, pudiendo conocer a personas con TOC completamente diferentes a los de su hije.

Desde los rituales hasta las obsesiones más diversas, pasando por la ansiedad, la inquietud, las formas de manifestarse, las recaídas… Todo es diferente de individuo a individuo, así que le recomendaría ajustarse a su hije y evitar comparaciones.

 


 

Este artículo está escrito por JK3:

JK3 es una persona transgénero no binaria amante del arte que reside en Madrid, España. Elle es une activista transfeminista y neurodivergente que combate el cisheteropatriarcado, la neuronormatividad y el capacitismo en su día a día. Es le fundadore de Feminismo Actual, así como escritore recurrente. También trabaja en proyectos contra el bullying en sus ratos libres. Si te interesa, puedes seguirle en Twitter @OfficialJK3

Sobre JK3

JK3 es una persona transgénero no binaria amante del arte que reside en Madrid, España. Elle es une activista transfeminista y neurodivergente que combate el cisheteropatriarcado, la neuronormatividad y el capacitismo en su día a día. Es le fundadore de Feminismo Actual, así como escritore recurrente. También trabaja en proyectos contra el bullying en sus ratos libres. Si te interesa, puedes seguirle en Twitter @OfficialJK3

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